QUISTE CUADRIGÉMINO

Los quistes aracnoideos consisten en un acúmulo de líquido cefalorraquídeo (LCR) dentro de la membrana aracnoidea y pueden tener una localización espinal o intracraneal.

Los quistes cuadrigéminos (QC) son los quistes aracnoideos intracraneales más frecuentes en perros, afectando sobre todo a razas pequeñas, especialmente al Shih-Tzu, Chihuahua y Maltés. Generalmente se forman en la fosa caudal en la región de la cisterna cuadrigémina y/o el tercer ventrículo.

Aunque se sigue considerando poco frecuente, cada vez se describe más en medicina veterinaria gracias al uso rutinario de técnicas de imagen avanzada, como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TAC o TC).

La mayoría de los quistes tienen un origen congénito, pero también pueden ser secundarios a meningoencefalitis, traumatismos o hemorragias subaracnoideas.

Signos clínicos

Aunque tanto en medicina humana como en veterinaria con frecuencia se trata de un hallazgo incidental, en algunos casos puede llegar a provocar signos neurológicos, especialmente convulsiones o disfunción cerebelovestibular.

Como el hecho de si produce signos clínicos o no parece controvertido, se realizó un estudio en el que se midió el grado de compresión del parénquima cerebral y cerebelar que provocaba el quiste, para ver si podía determinar su significación clínica. Concluyeron que una compresión del lóbulo occipital mayor del 14% del cerebro siempre está asociada a la existencia de signos clínicos, mientras que no encontraron relación entre el grado de compresión cerebelar y la aparición de síntomas cerebelares.

Diagnóstico por Imagen

Tanto en los estudios de RM como en los de TC, la cisterna cuadrigémina normal se observa en corte sagital como una pequeña cavidad lineal situada en la región supracolicular, dorsal al mesencéfalo, y craneal al cerebelo. La cisterna aparece separada del tercer ventrículo por una fina membrana.

Fig 1.    Imagen normal del cráneo en un estudio de TC postcontraste de un perro. Reconstrucción sagital a nivel de la línea media, en ventana tejido blando. Flecha roja: cisterna cuadrigémina; pq: tecto del mesencéfalo; at: adhesión intertalámica ; tv: tercer ventrículo (a nivel de la glándula pineal); m: tronco del encéfalo; c: cerebelo; vcc: vena del cuerpo calloso; vc: vena cerebral interna.

Fig 1. Imagen normal del cráneo en un estudio de TC postcontraste de un perro. Reconstrucción sagital a nivel de la línea media, en ventana tejido blando. Flecha roja: cisterna cuadrigémina; pq: tecto del mesencéfalo; at: adhesión intertalámica ; tv: tercer ventrículo (a nivel de la glándula pineal); m: tronco del encéfalo; c: cerebelo; vcc: vena del cuerpo calloso; vc: vena cerebral interna.

Los quistes cuadrigéminos aparecen como acúmulos de líquido en la región supracolicular. El contenido del quiste presenta un valor de atenuación en el TC y una intensidad de señal en la RM similar al del LCR.

Fig 2   . Imagen de un quiste cuadrigémino en un estudio de TC en corte transversal (A) y reconstrucción sagital (B), en ventana de tejido blando. Se observa una acumulación de líquido en la región supracolicular (A y B, flechas verdes), que causa compresión lateral de los lóbulos cerebrales occipitales (A) y desplazamiento, compresión y herniación del cerebelo, a través de un defecto óseo supraoccipital (B, flecha roja).

Fig 2. Imagen de un quiste cuadrigémino en un estudio de TC en corte transversal (A) y reconstrucción sagital (B), en ventana de tejido blando. Se observa una acumulación de líquido en la región supracolicular (A y B, flechas verdes), que causa compresión lateral de los lóbulos cerebrales occipitales (A) y desplazamiento, compresión y herniación del cerebelo, a través de un defecto óseo supraoccipital (B, flecha roja).

Se ha propuesto la denominación de “acumulación de líquido supracolicular”, en lugar de la de quiste cuadrigémino, ya que se ha visto que la presencia de este líquido puede estar asociada a dilatación del tercer ventrículo, de la cisterna cuadrigémina o de ambas estructuras.

Con frecuencia se observa también dilatación de ambos ventrículos laterales por hidrocéfalo obstructivo, si bien es cierto que las razas predispuestas a los QC también lo son a la dilatación ventricular, por lo que puede ser difícil determinar su relación con el QC.

Aunque no es la técnica de elección, se ha descrito la imagen ecográfica de los QC a través de las ventanas del foramen magnum, la parte petrosa del hueso temporal o las fontanelas. El quiste se puede observar como una zona anecogénica bien delimitada con forma ovalada o triangular localizada en la región supracolicular.

Tratamiento

El tratamiento médico  se centra en el manejo del aumento de la presión intracraneal y de las convulsiones, en caso de presentarse. El tratamiento quirúrgico consiste en fenestración del quiste, o una derivación del exceso de líquido hacia la cavidad abdominal.

Conclusiones

  • La mayoría de los quistes cuadrigéminos son hallazgos incidentales, por lo que antes de considerar un QC clínicamente relevante, es necesario descartar otras causas de signos neurológicos.

  • Tanto la compresión mayor del 14% del lóbulo occipital, como la compresión conjunta del cerebelo y los lóbulos occipitales, parecen estar asociadas con mayor frecuencia a la existencia de signos clínicos.

  • Se recomienda utilizar el término de acumulación de líquido supracolicular en vez de quiste cuadrigémino, ya que el líquido se puede localizar en el tercer ventrículo, en la cisterna cuadrigémina, o en ambas estructuras. 

Bibliografía

Matiasek LA, Platt SR, Shaw S, Dennis R: Clinical and magnetic resonance imaging characteristics of quadrigeminal cysts in dogs. J Vet Intern Med 2007;21:1021-1026.

 Bertolini G, Ricciardi M, Caldin M: Multidetector computed tomographic and low-field magnetic resonance imaging anatomy of the quadrigeminal cistern and characterization of supracollicular fluid accumulation in dogs. Vet Radiol and Ultraound 2016; 57:259-268.